Películas recomendadas similares a Backrooms que debes ver

A24 / PR-ADN
Tras adentrarse en el inquietante universo de Backrooms, muchos buscan nuevas experiencias cinematográficas que exploren atmósferas similares. Existen diversas películas que retoman el misterio y la tensión, ideales para quienes desean seguir explorando este fascinante género.
Tl;dr
- «Backrooms» trasciende su origen como fenómeno de Internet.
- Explora terrores espaciales y psicológicos en escenarios inquietantes.
- A24 apuesta por horror sensorial y actores destacados.
Un mito digital que conquista el cine
La irrupción de Backrooms en la gran pantalla marca un nuevo capítulo para una leyenda nacida en los rincones más oscuros de Internet. Originada como creepypasta, esta narración colectiva fue transformada por el joven director Kane Parsons, cuyo cortometraje «The Backrooms (Found Footage)», publicado en YouTube en 2022, logró despertar una ola viral difícil de ignorar. Ahora, el universo opresivo y ambiguo de estos espacios intermedios —tan familiares como perturbadores— encuentra eco en la industria cinematográfica bajo el sello distintivo de A24.
Espacios liminales: del salón al terror existencial
La propuesta que plantea Parsons va más allá de una simple traslación del mito a la pantalla; se integra, casi con naturalidad, en una larga tradición fílmica obsesionada con los lugares ambiguos y la distorsión de la realidad cotidiana. La película recurre a un elenco sólido, encabezado por Chiwetel Ejiofor en el papel de Clark, un comerciante atrapado por la extrañeza laberíntica de un sótano interminable. Junto a él destacan figuras como Renate Reinsve —aplaudida por su trabajo en The Worst Person in the World— y Lukita Maxwell, rostro emergente desde Shrinking. Todos ellos contribuyen a dotar a la historia de una tensión psicológica tan tangible como abstracta.
Cine que desafía lo cotidiano
¿Qué hace únicas a estas obras? Quizá su capacidad para transformar lo habitual en algo amenazante. En títulos recientes y emblemáticos, como The Shining (Kubrick) o Lost Highway (Lynch), pero también Skinamarink, Vivarium o As Above, So Below, el entorno se convierte en protagonista: habitaciones infantiles transmutadas en trampas, hoteles y barrios cerrados sobre sí mismos hasta convertirse en laberintos sin escapatoria. Varios elementos explican este efecto perturbador:
- Distorsión espacial: espacios conocidos se vuelven irreconocibles.
- Miedo existencial: los personajes afrontan realidades alternativas o fragmentadas.
- Sensación de desamparo: el ambiente es tan hostil como fascinante.
Nueva ola del horror sensorial
La fascinación colectiva hacia estas narrativas no parece casual. El impacto viral inicial se traduce ahora en una ambiciosa apuesta audiovisual capaz de dialogar con los temores contemporáneos: esa búsqueda incesante de lo extraordinario en lo cotidiano. Al salir del cine tras ver Backrooms, quizá muchos sientan la tentación —o incluso la necesidad— de prolongar ese escalofrío explorando historias donde cada puerta puede conducirnos a otra dimensión, insospechada e inquietante.