Marvel y DC: su primer crossover fue con El Mago de Oz

MGM / PR-ADN
En los inicios de su historia compartida, Marvel y DC tuvieron una primera colaboración marcada por tensiones, centrada en un proyecto conjunto para adaptar la célebre obra «El Mago de Oz», sentando así las bases de su compleja relación.
Tl;dr
- Marvel y DC colaboraron en una adaptación de «El Mago de Oz».
- Numerosos obstáculos dificultaron el desarrollo del cómic conjunto.
- El proyecto fracasó y es hoy una rareza para coleccionistas.
Una colaboración inesperada entre titanes del cómic
En el año 1975, la industria del cómic estadounidense vivió un acontecimiento tan inusual como insólito: Marvel Comics y DC Comics, conocidos por su feroz rivalidad y sus universos enfrentados, unieron fuerzas en un proyecto singular. Lejos de los épicos duelos entre superhéroes, la ocasión escogida fue la adaptación en viñetas del clásico cinematográfico «MGM’s The Wizard of Oz», estrenado en 1939. Este acuerdo, ajeno a los clichés del género, sigue llamando la atención décadas después por lo atípico y efímero.
Negociaciones tensas y un acuerdo forzado
Ambas editoriales ansiaban adaptar la película, deseando aprovechar tanto el guion como las icónicas imágenes de actores como Judy Garland o Ray Bolger. El impulso llegó de la mano de Roy Thomas, entonces recién salido de la dirección editorial de Marvel. Logró negociar directamente con MGM para obtener los derechos, al tiempo que DC contemplaba no solo su propia versión en cómic sino también una posible línea de juguetes derivados.
La posibilidad de que coincidieran dos lanzamientos similares asustó a Marvel. Para evitar conflictos legales o comerciales, ambas compañías alcanzaron un pacto: sacarían juntos una única edición oficial. Sin embargo, la colaboración fue sobre el papel, ya que ningún creativo de DC participó realmente en el proceso artístico.
Obstáculos en el proceso creativo
La producción resultó accidentada desde el inicio. Roy Thomas tuvo que reconstruir el guion basándose únicamente en una cinta de audio, ante la imposibilidad de obtener el texto original. Apenas disponían de material gráfico: solo unas cuantas imágenes promocionales sirvieron para orientar el trabajo del dibujante John Buscema. Varios elementos explican esta dificultad:
- Falta de acceso al guion cinematográfico auténtico.
- Recreación de diálogos y escenas a partir de la banda sonora.
- Poca documentación visual proporcionada por MGM.
Un fracaso comercial con valor para coleccionistas
El producto final fue un álbum de gran formato, con 84 páginas y escasa promoción, que nunca llegó a recibir el respaldo de librerías y distribuidores. Pronto cayó en el olvido: «MGM’s Marvelous Wizard of Oz» se convirtió en una pieza difícil de encontrar y valorada solo por coleccionistas especializados. Así, esta fugaz alianza entre los dos gigantes del cómic permanece como una curiosidad poco conocida dentro de la historia editorial estadounidense.