MacBook Pro M5: Precio más alto, sin cargador incluido

Apple / PR-ADN
La nueva generación de MacBook Pro con procesador M5 llega al mercado con un precio más elevado, pero Apple ha decidido no incluir el cargador en la caja, una tendencia que ya se observa en otros productos tecnológicos recientes.
Tl;dr
- Apple retira el cargador del MacBook Pro M5 en Europa.
- La medida se justifica por razones ecológicas y regulatorias.
- Solo afecta a Europa, generando desigualdad con otros mercados.
Un giro inesperado en la estrategia de Apple
Apple ha dado un nuevo paso en su política de reducción de accesorios incluidos al adquirir uno de sus productos estrella. Desde hace apenas unas semanas, quienes compran el MacBook Pro M5 en Europa se encuentran con una sorpresa poco agradable: el tradicional cargador de 70W USB-C ya no acompaña al portátil en la caja. Mientras tanto, en países como Estados Unidos, la situación permanece inalterada y el adaptador sigue incluido.
Diferencias marcadas entre mercados
Esta decisión, que afecta exclusivamente a consumidores europeos —incluidos los usuarios de Reino Unido, España, Alemania, Francia e Italia, entre otros— ha despertado debate y cierta frustración. Para quienes ya poseen cargadores compatibles, la medida puede pasar desapercibida. Sin embargo, aquellos que dan el salto por primera vez a la gama MacBook o renuevan completamente su equipo sentirán el impacto económico: adquirir el accesorio oficial supone un desembolso adicional cercano a las 59 libras esterlinas en algunos mercados como Reino Unido.
¿Motivación ecológica o maniobra comercial?
La compañía argumenta que responde así a las directrices europeas para limitar los residuos electrónicos, un motivo medioambiental que Apple lleva defendiendo tiempo atrás. No obstante, resulta inevitable plantear si esta decisión obedece únicamente a cuestiones regulatorias o si también es una forma sutil de reducir costes y aumentar ingresos. Analistas del sector consideran que podría tratarse de una prueba piloto para medir la reacción del consumidor europeo antes de exportar esta política a otros mercados.
Varios elementos explican esta decisión:
- Aumento de costes ocultos para el comprador final.
- Disminución potencial de residuos electrónicos si se reutilizan accesorios previos.
- Sensación de trato desigual respecto a otras regiones.
El futuro: ¿excepción europea o tendencia global?
Por ahora, solo Europa vive este cambio que acentúa las diferencias entre mercados internacionales. La experiencia previa con los smartphones mostró que lo excepcional puede convertirse rápidamente en norma si la aceptación es amplia. Si los consumidores europeos aceptan esta nueva realidad sin grandes protestas, es probable que otras regiones terminen adoptando medidas similares. Solo el tiempo dirá si estamos ante una tendencia definitiva o un experimento puntual reservado al continente europeo.