Guillermo del Toro: novedades impactantes en su versión de Frankenstein

Netflix / PR-ADN
Guillermo del Toro propone una nueva visión de Frankenstein, introduciendo dos modificaciones significativas en la historia original. Estos cambios buscan enriquecer la narrativa clásica, aportando profundidad y frescura al emblemático relato de la literatura gótica.
Tl;dr
- Guillermo del Toro reinventa el mito de Frankenstein.
- Cambios narrativos centran la tragedia en Victor y Elizabeth.
- El final humaniza la relación creador-criatura.
Un Frankenstein renovado bajo la mirada de Del Toro
Tras casi dos décadas de espera, Guillermo del Toro se atreve a presentar su visión personal de Frankenstein, una adaptación que va mucho más allá del homenaje. El realizador mexicano, fascinado desde siempre por la obra de Mary Shelley, propone una interpretación que se distancia de la tradición para centrarse en la tragedia interior de sus personajes. Desde el primer momento, la intención de Del Toro fue clara: revisitar la historia con una mirada más profunda, capaz de resaltar matices largamente ignorados por el cine.
Perspectivas y cambios audaces en los personajes
De entre las innovaciones introducidas, destaca la reinvención del personaje de Elizabeth. Olvidando el rol clásico de prometida de Victor Frankenstein, en esta ocasión, Elizabeth —a quien da vida Mia Goth— está comprometida con William, el hermano de Victor. Este desplazamiento argumental desencadena una tragedia familiar inédita: Victor, consumido por un amor imposible y una soledad creciente, se enfrenta a su reflejo en la propia Criatura. El momento en el que Victor, en un intento desesperado por acabar con el monstruo, provoca accidentalmente la muerte de Elizabeth, sella un destino de aislamiento extremo y ahonda en el drama existencial del protagonista.
Un desenlace que conmueve y sorprende
El desenlace también rompe moldes. Frente a la conclusión original del libro, relatada por un capitán de barco tras la muerte de Victor, Del Toro recupera el escenario del navío pero introduce una variación significativa: es la Criatura quien narra ahora su propia historia. Este giro no solo refuerza el vínculo emocional entre creador y creación, sino que permite a Victor mostrar, finalmente, remordimiento sincero. Al pedir perdón, recibe el perdón de la Criatura, en una escena cargada de emotividad y que rara vez se ha visto en anteriores adaptaciones cinematográficas.
Redefiniendo al monstruo y al creador
Varias claves explican la fuerza de esta revisión:
- La soledad trágica de Victor y el sufrimiento del monstruo adquieren un protagonismo inédito.
- La película invita al espectador a replantear quién es, en realidad, el verdadero «monstruo».
Así, la propuesta de Guillermo del Toro desafía ideas preconcebidas y devuelve toda la carga humana al mito, revitalizando una historia universal que sigue interrogándonos sobre la creación, la culpa y la necesidad de compasión.