Actor de Avengers Doomsday critica duramente el cine como entretenimiento

Marvel / PR-ADN
Uno de los protagonistas de Avengers: Doomsday expresó en el pasado una opinión polémica al considerar el cine como la forma más deficiente de entretenimiento, una postura que generó debates sobre la industria y su propio papel en ella.
Tl;dr
- De teatro a figura clave en el cine mundial.
- Inicial escepticismo de McKellen hacia el séptimo arte.
- Icono gracias a «Magneto» y «Gandalf».
Un actor forjado en las tablas británicas
La carrera de Ian McKellen comenzó mucho antes de que el gran público lo reconociera como uno de los rostros más emblemáticos del cine internacional. En la década de los sesenta, este intérprete ya brillaba en los escenarios del Reino Unido, destacando especialmente por su poderosa encarnación de Richard II con la Prospect Theatre Company. Sus actuaciones, siempre llenas de matices y una intensidad poco común, pronto le consolidaron como un referente del teatro británico.
El cine: entre recelos y consagración global
Curiosamente, la transición al séptimo arte no resultó inmediata ni sencilla. Aunque su interpretación en la película «Richard III», bajo la dirección de Richard Loncraine, marcaría a toda una generación en los años noventa, McKellen mantenía una relación ambivalente con el mundo del celuloide. No era ningún secreto: llegó a declarar abiertamente en el magazine Cable Guide (1991) su desdén por la forma en que el cine trata a los actores, tachando esta industria de “insultante” y “despreciable” frente a la libertad creativa que sentía sobre las tablas.
Una evolución marcada por éxitos inesperados
A pesar de sus reservas iniciales, McKellen apareció ocasionalmente en títulos como «A Touch of Love», «The Keep» o «Plenty». Sin embargo, fue la llegada de las grandes producciones hollywoodienses lo que transformó radicalmente su carrera. Varios elementos explican esta decisión:
- X-Men: Su interpretación de Erik «Magneto» Lehnsherr cautivó tanto a crítica como a público.
- El Señor de los Anillos: El personaje de Gandalf lo catapultó definitivamente al estrellato internacional.
Ambos papeles redefinieron para siempre su imagen pública.
De escéptico a estrella internacional
No deja de resultar irónico que quienes vaticinaban un futuro limitado para él fuera del teatro hayan sido desmentidos por la historia. Hoy, se le reclama para proyectos tan esperados como «Avengers: Doomsday» o nuevas entregas cinematográficas vinculadas al universo de Tolkien. Así, McKellen representa mejor que nadie esa fascinante travesía desde la duda hacia una fama mundial sustentada tanto en el arte dramático como en el éxito comercial del cine.