Actor de Star Trek revela su error más divertido en secuela polémica

Bad Robot Productions / PR-ADN
Doce años después del estreno de una controvertida secuela de Star Trek, uno de sus actores comparte públicamente el error más gracioso que cometió durante la producción, recordando aquel episodio con humor y sinceridad frente a sus seguidores.
Tl;dr
- Broma de la «Neutron Cream» marcó el rodaje.
- Cumberbatch y su autoironía cautivan al público.
- La camaradería destaca sobre polémicas del filme.
Una broma inolvidable en el set de Star Trek
Durante la grabación de Star Trek Into Darkness, dirigido por JJ Abrams, un momento inesperado logró eclipsar cualquier tensión habitual en los grandes rodajes. En plena actividad en el emblemático Lawrence Livermore National Laboratory, la llamada broma de la «Neutron Cream» ideada por Simon Pegg se convirtió en uno de esos recuerdos imborrables para quienes participaron en la producción. Todo comenzó cuando varios miembros del reparto, entre ellos Zachary Quinto, Zoe Saldana y Karl Urban, cayeron en la trampa: aplicaron con total seriedad una falsa crema protectora, convencidos –por su compañero Pegg– de que era necesaria contra una supuesta radiación.
Benedict Cumberbatch y el arte de reírse de uno mismo
La anécdota, recuperada recientemente gracias a una sesión «Ask Me Anything» en Reddit, fue relatada con desenfado por Benedict Cumberbatch. El actor británico, encargado de dar vida al implacable Khan Noonien Singh, reconoció no solo haber creído a pies juntillas en la historia inventada, sino también haber protagonizado otras meteduras de pata simpáticas. Entre ellas, confundir constantemente nombres y personajes durante las tomas o su célebre error pronunciando «penguin» en un documental, lapsus que rápidamente se hizo viral.
Camaradería frente a controversias y nuevas direcciones
Aunque la reinterpretación del clásico «The Wrath of Khan» ha generado cierto debate entre los seguidores más fieles de la saga, el ambiente relajado y colaborativo del rodaje marcó un contrapunto saludable. Varios elementos explican esta buena sintonía:
- El humor compartido consolidó vínculos entre actores.
- Anécdotas como la «Neutron Cream» humanizaron al elenco.
- La autoironía suavizó las exigencias del trabajo diario.
Hoy resulta difícil ignorar que ese espíritu cómplice es parte esencial del éxito obtenido por la cronología «Kelvin», aunque futuros proyectos estén ya en manos de nuevos directores como Jonathan Goldstein y John Francis Daley.
Nostalgia y simpatía duraderas
En definitiva, las historias surgidas fuera de cámara tienen un peso incuestionable para los fans. El legado emocional dejado por aquel equipo –capaz de reírse incluso en circunstancias tensas– parece perdurar más allá de los debates sobre fidelidad u originalidad. Donde hubo bromas compartidas, siempre quedará espacio para el recuerdo afectuoso.