Clint Eastwood y Tim Burton casi colaboran en un western fantástico

Tim Burton Productions / PR-ADN
En una ocasión, Clint Eastwood y Tim Burton estuvieron cerca de colaborar en un proyecto cinematográfico que fusionaría el género del western con elementos fantásticos, una alianza creativa que finalmente no llegó a concretarse en la pantalla.
Tl;dr
- Burton, Eastwood y Nicholson quisieron adaptar «The Hawkline Monster».
- El proyecto fracasó por la complejidad del material original.
- El libro sigue despertando interés en Hollywood sin éxito.
Un triángulo soñado para Hollywood… que nunca fue
Durante los años noventa, un proyecto singular prometía reunir a tres gigantes: Tim Burton, Clint Eastwood y Jack Nicholson. La adaptación de la novela de culto «The Hawkline Monster: A Gothic Western», escrita por Richard Brautigan, parecía destinada a revolucionar el panorama cinematográfico. Sin embargo, este fascinante encuentro artístico jamás logró materializarse más allá de las conversaciones preliminares.
Caminos cruzados y obstáculos literarios
La historia de esta adaptación frustrada arranca en los años setenta. Tras su publicación en 1974, la extraña mezcla de western y gótico del libro sedujo rápidamente a Hollywood. El primer intento lo lideró el realizador Hal Ashby, conocido por «Harold and Maude», quien barajó actores como los hermanos Bridges o un tándem con Nicholson y Harry Dean Stanton. Pero los desencuentros creativos entre Ashby y Brautigan sepultaron aquel sueño inicial.
Hubo que esperar dos décadas hasta que un renovado interés resucitara el proyecto. Tras el reconocimiento crítico –aunque no comercial– de «Ed Wood», Burton apostó por embarcarse en esta obra peculiar: una joven américana contrata a dos pistoleros para eliminar al monstruo oculto bajo su casa helada. Un argumento que, sobre el papel, parecía perfecto para la sensibilidad visual del cineasta.
Lazos rotos y caminos divergentes
En ese momento, el oscarizado Eastwood, habitual de papeles sombríos como en «High Plains Drifter», se mostró dispuesto a aceptar el reto bajo la batuta de Burton. Además, Nicholson, tras haber trabajado con Burton en «Batman», se sumaba con entusiasmo. Parecía que nada podía fallar.
No obstante, la adaptación pronto encalló. El guionista Jonathan Gems se vio desbordado por la naturaleza excéntrica del texto original. Imposibilitados para dar forma cinematográfica a semejante rareza literaria, los tres nombres tomaron rumbos distintos: Burton y Nicholson acabarían colaborando en «Mars Attacks!», mientras Eastwood optó por «Los puentes de Madison».
Una novela maldita para Hollywood
Varios elementos explican esta decisión:
- Dificultad intrínseca de adaptar el material fuente.
- Diferencias creativas irreconciliables entre autores e industria.
- Atracción persistente pero resultados siempre fallidos.
El tiempo ha pasado pero la fascinación permanece intacta. Incluso en 2019 surgió el nombre del cineasta Yorgos Lanthimos, aunque nuevamente sin éxito. Cabe preguntarse si «The Hawkline Monster» está realmente maldita o simplemente exige al cineasta adecuado, como sucedió con otras obras consideradas imposibles hasta que alguien logró domarlas. La esperanza –y cierta melancolía– persiste en Hollywood: algún día puede que este monstruo finalmente vea la luz en pantalla grande.