Cómo el Tercer Doctor revolucionó Doctor Who en 1970

BBC / PR-ADN
En 1970, la llegada del Tercer Doctor marcó un giro decisivo en Doctor Who, transformando su tono, sus historias y su formato, e impulsando a la serie británica hacia una nueva etapa de popularidad y modernización televisiva.
Tl;dr
- Regeneración clave en la evolución de Doctor Who.
- Nueva era con el Tercer Doctor y tramas terrestres.
- Códigos narrativos de 1970 siguen presentes hoy.
Un giro decisivo en la longevidad de la serie
Resulta complicado imaginar hoy a Doctor Who sin el ingenioso mecanismo de la regeneración. Desde los primeros compases de la ficción, este recurso permitió refrescar el rostro y la personalidad del personaje principal, garantizando una continuidad que ningún otro formato había conseguido antes. No obstante, entre todos los cambios de intérprete, el relevo acontecido en 1970 con la llegada de Jon Pertwee marcó un antes y un después incuestionable.
La llegada del Tercer Doctor: nuevos horizontes
El estreno de «Spearhead from Space», emitido por primera vez el 3 de enero de ese año, significó más que una simple presentación en color. Por primera vez, un episodio se rodaba íntegramente en película, hecho que facilitaría su posterior restauración para futuras generaciones. El salto visual vino acompañado por otro logotipo, pero, sobre todo, por una alteración profunda en la propia estructura narrativa: el Doctor es forzado al exilio terrestre, privado del uso del TARDIS, lo que lo vincula más estrechamente al mundo real.
Sedentarismo y nuevas alianzas argumentales
La imposibilidad de viajar le lleva a desempeñar un papel inédito como consejero científico dentro de la organización militar U.N.I.T.. Esta etapa introduce una red estable de personajes secundarios—como Liz Shaw o Jo Grant—y profundiza en relaciones ya conocidas, caso del Brigadier Lethbridge-Stewart (interpretado por Nicholas Courtney) y del carismático antagonista Master (Roger Delgado). Todo ello abre paso a tramas centradas recurrentemente en las invasiones alienígenas y da cuerpo a una atmósfera menos itinerante y mucho más coral.
Varios elementos explican este cambio duradero:
- Aumento de episodios ambientados en la Tierra.
- Aparición constante de aliados y enemigos recurrentes.
- Mayor desarrollo emocional entre los personajes principales.
Un legado reconocible hasta hoy
Curiosamente, cuando Russell T. Davies relanzó la serie en 2005, no hizo sino retomar estos mismos códigos: predominio del escenario terrestre, retorno de figuras como los Autons desde el primer capítulo y construcción continuada de relaciones interpersonales. Así pues, aquella renovación radical orquestada en 1970 puede considerarse como la mayor «regeneración» no solo del protagonista, sino también del propio ADN narrativo que define a Doctor Who hasta nuestros días.