Denzel Washington gastó bromas a Tom Hanks durante Philadelphia

TriStar Pictures / PR-ADN
Durante la filmación de "Philadelphia", Denzel Washington se dedicó a gastar bromas a Tom Hanks en el set, aportando un ambiente distendido mientras ambos actores daban vida a una de las películas más emblemáticas de los años noventa.
Tl;dr
- Washington y Hanks forjaron amistad durante «Philadelphia».
- El humor ayudó a soportar el rodaje intenso.
- Su complicidad sigue viva décadas después.
Un vínculo gestado entre bromas en el set
La relación entre Denzel Washington y Tom Hanks desborda la pantalla. Mucho antes de que sus nombres fuesen sinónimo de excelencia actoral, ambos sellaron una complicidad singular durante el exigente rodaje de «Philadelphia», estrenada en 1993. En aquel plató marcado por la intensidad emocional, las bromas se convirtieron en mecanismo de escape. El propio Washington confesó, tiempo después, cómo recurría al humor para rebajar la tensión: llenaba los cajones de su compañero con chocolatinas y organizaba pequeñas trastadas, especialmente cuando Hanks —inmerso en la preparación física para encarnar a un hombre con VIH— apenas comía.
Bromas como antídoto frente al drama
Las jornadas no eran sencillas. Interpretar a Joe Miller y Andrew Beckett exigía tanto rigor profesional como fortaleza personal. Sin embargo, pequeños gestos —como simular un estornudo para hacer caer caramelos o sorprender al equipo con ocurrencias— tejieron una confianza duradera entre ambos actores. No deja de ser paradójico que detrás del drama más crudo aflorara una de las amistades más genuinas del cine reciente. La conexión fue tal que la interpretación de Hanks le valió el Oscar al mejor actor, reconocimiento que muchos atribuyen no solo a su entrega sino también al clima humano creado junto a Washington.
Reconocimiento mutuo ante la industria
El paso del tiempo no ha erosionado ese afecto recíproco. Más de dos décadas después, los focos volvieron a reunirlos en los Golden Globes 2016. En esa gala, Hanks homenajeó a Washington entregándole el premio Cecil B. DeMille con un guiño repleto de ironía: «Os trataré como Denzel os trataría», bromeó, imitando sus gestos e invitando incluso al homenajeado a reírse de sí mismo ante todo Hollywood.
Varios elementos explican esta conexión única:
- El humor alivió las escenas más duras y tensas.
- Cambiaban de roles: tan pronto bromista como receptor de bromas.
- La admiración profesional nunca se desgastó.
Camaradería y legado tras las cámaras
Esta historia no sólo revela los entresijos del rodaje de una película esencial en la lucha contra la discriminación; también ilumina cómo dos figuras esenciales han sabido nutrirse profesionalmente gracias al respeto y una sana dosis de travesuras. En definitiva, lo que comenzó como unas simples bromas acabó transformándose en una amistad capaz de resistir cualquier escenario.