Harry Styles: canción clave y desafío en Proyecto Dernière Chance

Metro-Goldwyn-Mayer / PR-ADN
El uso de una canción de Harry Styles en la película «Projet Dernière Chance» ha representado un verdadero desafío para el equipo de dirección, enfrentando complicaciones legales y creativas que han dificultado la integración del tema musical en el proyecto.
Tl;dr
- Escena de karaoke improvisada con canción de Harry Styles.
- Adquisición urgente de derechos musicales para rodar la secuencia.
- Momento clave que aporta humanidad al filme.
Una decisión inesperada que transforma «Projet Dernière Chance»
No todas las películas logran capturar la atención del público a través de una simple chispa de espontaneidad, pero este es precisamente el caso de «Projet Dernière Chance». La producción experimentó un giro inesperado cuando, en pleno rodaje sobre un portaaviones, Ryan Gosling escuchó a su compañera Sandra Hüller tarareando una melodía. En ese momento, y casi por impulso, le propuso incorporarse a una escena improvisada de karaoke. La actriz alemana aceptó con una sola condición: elegir personalmente el tema. Tras consultarlo con su hija, optó por interpretar el emotivo «Sign of the Times» de Harry Styles, aportando así un matiz singular e imprevisible al relato.
Carrera contrarreloj para lograr los derechos musicales
La elección del tema desencadenó una auténtica carrera administrativa. Los directores, Phil Lord y Christopher Miller, se vieron obligados a gestionar los permisos desde una remota localidad inglesa. Mientras aguardaban el inicio de la jornada laboral en California —donde se encuentran las oficinas responsables—, se sucedieron las llamadas y los mensajes urgentes. El objetivo era claro: obtener los derechos antes del siguiente día de rodaje. Varios elementos explican la tensión vivida:
- Búsqueda contrarreloj de alternativas en caso de negativa.
- Papel fundamental de la productora Amy Pascal, cuya gestión resultó decisiva.
- Sólido respaldo del supervisor musical para agilizar el proceso.
Finalmente, y gracias a esta combinación de esfuerzos, la autorización llegó a tiempo y la escena pudo filmarse como estaba concebida.
Karaoke sorpresa: autenticidad en estado puro
La particularidad de este momento reside en su carácter inesperado incluso para el propio reparto. Para preservar la frescura emocional, solo unos pocos conocían lo que iba a suceder durante el rodaje. Así, cuando Sandra Hüller, en la piel de Eva Stratt, se puso frente al micrófono, la reacción genuina del elenco quedó plasmada en pantalla. Según explicó después Christopher Miller, esta secuencia sirvió para revelar la empatía y fragilidad emocional escondidas tras el rigor profesional del personaje.
Una escena que marca huella en el espectador
Hoy por hoy, mientras «Projet Dernière Chance» consolida su posición como uno de los grandes estrenos del año según cifras de taquilla y crítica especializada, son muchos quienes destacan precisamente esa escena como uno de los momentos más humanos y memorables del largometraje: fruto tanto del azar como del compromiso colectivo detrás de las cámaras.