La inteligencia artificial pone en riesgo millones de empleos administrativos

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Andrew Yang advierte sobre el impacto que la inteligencia artificial podría tener en el empleo, especialmente entre los trabajadores de oficina, al señalar que esta tecnología representa un riesgo significativo de transformación para los llamados empleos de “col blanco”.
Tl;dr
- El avance de la IA amenaza miles de empleos en EE.UU.
- Preocupación pública y advertencias de líderes como Andrew Yang.
- Impacto social más allá del entorno empresarial clásico.
Un futuro laboral marcado por la automatización
La inquietud ante el avance imparable de la inteligencia artificial se ha convertido en una constante en el mercado laboral estadounidense. Un reciente estudio elaborado por JPMorgan Chase revela que, solo para 2025, se prevé la eliminación de más de 1,1 millones de puestos de trabajo en Estados Unidos. De este total, unos 55.000 despidos estarían directamente relacionados con la implementación de la IA, lo que representa menos del 5%. Sin embargo, la cifra no deja de ilustrar una tendencia que preocupa a analistas y trabajadores por igual.
Andrew Yang: una voz crítica ante el cambio tecnológico
Entre quienes alertan sobre las consecuencias sociales de este proceso destaca Andrew Yang, empresario y ex candidato presidencial. A través de un artículo publicado en Substack bajo el título «The End of the Office», Yang advierte que los efectos trascienden las oficinas tradicionales. Según él, ya no solo los puestos directivos se ven amenazados; profesiones como operadores de centros de llamadas, especialistas en marketing digital, programadores e incluso equipos financieros podrían reducirse a pequeños grupos asistidos por herramientas inteligentes. Para Yang, el antiguo modelo basado en grandes plantillas dentro de empresas parece tener los días contados.
Efectos colaterales y reacción social
Las consecuencias del auge automatizador podrían sentirse mucho más allá del entorno corporativo. Sectores aparentemente ajenos, desde tintorerías hasta peluquerías o servicios como paseadores de perros, corren el riesgo de perder buena parte de su clientela si disminuye la presencialidad laboral. Además, según Yang, fenómenos como un aumento potencial en las quiebras personales o las crecientes dificultades para que los jóvenes accedan a un empleo estable forman parte del panorama.
Varios elementos explican esta reacción defensiva:
- Pérdida estructural de empleos disponibles.
- Creciente desuso y vaciamiento físico de los grandes centros urbanos.
- Persistente escepticismo ante las promesas tecnológicas.
Pulsión pesimista en la sociedad estadounidense
Esta ansiedad colectiva se refleja claramente en las encuestas: datos recopilados por YouGov a comienzos de 2026 apuntan que cerca del 63% de los estadounidenses prevé un descenso significativo del empleo debido a la automatización impulsada por IA. Aunque los avances tecnológicos abren nuevas oportunidades, lo cierto es que el temor al desempleo masivo y al deterioro del tejido social domina hoy buena parte del debate público sobre el futuro laboral estadounidense.