Nueva serie de Netflix reimagina clásico distópico de hace 71 años

Netflix / PR-ADN
El creador de la exitosa serie Adolescence vuelve a sorprender al público con una nueva producción en Netflix, reinterpretando una obra distópica publicada hace más de siete décadas y ofreciendo una visión renovada de un clásico literario.
Tl;dr
- Jack Thorne adapta «Sa Majesté des mouches» en Netflix.
- Críticas elogian la serie, el público muestra reservas.
- No habrá segunda temporada de esta miniserie.
Un regreso destacado y arriesgado de Jack Thorne
La plataforma Netflix ha apostado por una adaptación ambiciosa del clásico literario «Sa Majesté des mouches» («Lord of the Flies») bajo la batuta del veterano guionista británico Jack Thorne. Tras el eco de su anterior éxito con la serie Adolescence, Thorne regresa ahora con una versión limitada —tan solo cuatro episodios, disponibles desde el 4 de mayo— que revisita, con mirada contemporánea, la célebre distopía creada por William Golding. El desafío: trasladar a la pantalla los dilemas eternos sobre la fragilidad social y la violencia latente entre adolescentes varones, explorando sin tapujos la toxicidad masculina y las derivas a las que puede conducir la presión del grupo.
Nueva perspectiva para una historia conocida
En este nuevo enfoque, cada episodio se centra en uno de los jóvenes protagonistas, estrategia que permite profundizar en sus miedos e inseguridades individuales frente al caos colectivo. Todo comienza tras un accidente aéreo: un grupo de escolares británicos queda aislado en una isla desierta. Pronto, los intentos por mantener el orden naufragan y se ven arrastrados hacia una espiral de violencia y anarquía. Lejos de limitarse a reproducir el texto original, Thorne arriesga introduciendo elementos visuales modernos —como el uso de lentes fisheye o colores saturados— que refuerzan esa sensación psicodélica y perturbadora.
Aplausos críticos frente a un público dividido
El recibimiento crítico no ha tardado en ser entusiasta: cabeceras como The i Paper subrayan su carácter «brutal para los sentidos», mientras que el portal especializado Rotten Tomatoes otorga un sólido 92%, avalando tanto el arrojo formal como las interpretaciones, especialmente la de David McKenna (Piggy). Además, la banda sonora del oscarizado Hans Zimmer contribuye a dotar al conjunto de una atmósfera inquietante y envolvente.
Sin embargo, conviene matizar. Aunque parte del público destaca el talento juvenil del reparto, la nota media entre espectadores apenas alcanza un discreto 57%. Entre los motivos esgrimidos figuran las licencias creativas sobre ciertos personajes icónicos —en particular Jack— y una puesta en escena visualmente potente pero considerada por algunos excesiva respecto al desarrollo argumental.
Binge intenso… sin continuación prevista
Varias razones explican que esta propuesta se perciba como experiencia breve e impactante:
- Sólo cuatro capítulos condensan toda la trama.
- No existe intención de producir una segunda parte.
- Jack Thorne ya trabaja en nuevos proyectos ajenos a esta miniserie.
En suma, la versión de Netflix se posiciona como una reinterpretación cruda e intransferible del relato original: tan controvertida como necesaria para renovar debates sobre liderazgo juvenil y las dinámicas sociales extremas. Un experimento narrativo que deja huella tanto entre seguidores convencidos como entre escépticos impenitentes.