Película de ciencia ficción de 1996 relacionada con Matrix

Mystery Clock Cinema / PR-ADN
Hace 28 años se estrenaba una película de ciencia ficción que, con el tiempo, se convertiría en obra de culto y cuya conexión inesperada con Matrix sigue sorprendiendo a los aficionados del género y alimentando el debate cinéfilo.
Tl;dr
- «Dark City» anticipó temas de «Matrix» en 1998.
- Fracaso comercial pero ahora es película de culto.
- Disponible gratis en la plataforma Tubi.
Un pionero olvidado en la ciencia ficción
Al hablar de cine de ciencia ficción de los años noventa, el imaginario colectivo suele asociar de inmediato la década a The Matrix. Sin embargo, un año antes del fenómeno dirigido por las hermanas Wachowski, llegó a los cines una obra igualmente ambiciosa: Dark City, del realizador Alex Proyas. La película, relegada al olvido tras un estreno discreto, propuso ya entonces una atmósfera opresiva y laberíntica que se adelantó a muchos de los postulados visuales y narrativos que encumbrarían a su sucesora.
Trama entre tinieblas e identidad fragmentada
La historia arranca con el personaje de John Murdoch –interpretado por Rufus Sewell– despertando desorientado en un hotel sombrío. Sin recuerdos y acusado por un asesinato, pronto descubre que es perseguido mientras una inquietante voz, la del doctor Daniel Schreber (Kiefer Sutherland), lo alerta del peligro inminente. A medida que avanza la trama, el detective Frank Bumstead (William Hurt) comienza a sospechar que algo más profundo afecta a esa ciudad donde nunca amanece. El desasosiego se contagia también a Emma, la esposa de Murdoch y cantante de cabaret. La urbe permanece sumida en una oscuridad perpetua, donde los recuerdos parecen tan volátiles como los propios habitantes.
Semejanzas visuales y conceptuales con The Matrix
Es inevitable identificar sorprendentes paralelismos entre ambas películas: desde el tono verdoso que impregna cada plano hasta el misterio guiado por llamadas telefónicas o el descubrimiento de habilidades ocultas por parte del protagonista. De hecho, algunas secuencias clave se rodaron en los mismos escenarios –especialmente sobre tejados–, lo que agudiza esa sensación de déjà vu en quienes han disfrutado ambos títulos.
Culto tardío y redescubrimiento digital
Aunque la taquilla no acompañó —apenas recaudó 27 millones de dólares frente al medio millardo obtenido por The Matrix—, el tiempo ha revalorizado este filme atípico. Hoy cuenta con un grupo fiel gracias a su osadía visual y su relato plagado de manipulación psicológica e incertidumbre identitaria. Varios elementos explican este resurgir:
- Mestizaje genérico: ecos del cine negro clásico con un universo propio.
- Narrativa envolvente: tensión constante en torno a la memoria y la realidad.
- Secuencias icónicas compartidas: puntos comunes con obras mayores del género.
Para quienes aún no han tenido ocasión de descubrir esta rareza cinematográfica, existe actualmente la posibilidad de verla gratuitamente en la plataforma Tubi. Una oportunidad para decidir si se trata solo de nostalgia… o merecida reivindicación.