Windows 11: Personaliza y ajusta el menú Inicio fácilmente

Microsoft / PR-ADN
Microsoft introduce importantes mejoras en Windows 11, permitiendo ahora a los usuarios adaptar y personalizar el menú de inicio según sus preferencias. Esta actualización responde a una demanda recurrente de mayor flexibilidad en la organización y apariencia del sistema operativo.
Tl;dr
- El menú Inicio de Windows 11 será más personalizable.
- Nuevas opciones buscan mejorar la fluidez y el rendimiento.
- El diseño genera opiniones divididas entre los usuarios.
Cambios en el menú Inicio de Windows 11
Durante los últimos meses, Microsoft ha anunciado una serie de novedades para su sistema operativo estrella, pero es ahora cuando los focos se centran en una de las partes más emblemáticas: el menú Inicio. Según ha publicado el portal especializado Windows Central, la compañía estaría ultimando una profunda revisión que afectará tanto a la apariencia como a la experiencia de usuario.
Nuevas opciones para personalizar y simplificar
Entre las principales mejoras que se preparan destacan varias funciones pensadas para adaptarse a distintas necesidades. Por ejemplo, en futuras actualizaciones será posible modificar el tamaño del menú —de pequeño a grande— independientemente del dispositivo. Igualmente, algunas secciones podrán desactivarse según las preferencias individuales. Así, elementos como el flujo de recomendaciones, la lista completa de aplicaciones o las apps ancladas podrán ocultarse si así lo desea cada persona.
Varios elementos explican esta decisión:
- Desactivar selectivamente partes del menú Inicio.
- Ajustar manualmente el formato visual.
- Tener mayor control sobre qué aplicaciones se muestran.
En busca de un mejor rendimiento
No solo la personalización está sobre la mesa. El equipo técnico promete un avance claro en términos de fluidez y rapidez. La meta es lograr un menú mucho más ágil incluso en contextos exigentes. De hecho, la barra de búsqueda integrada recibirá especial atención para evitar bloqueos o errores al escribir, una reclamación habitual entre quienes utilizan intensivamente esta función.
Un diseño que no convence a todos
Sin embargo, no todo han sido elogios para esta nueva dirección. Tras compartir algunos prototipos en redes sociales como Instagram, parte de la comunidad ha manifestado su escepticismo e incluso rechazo hacia ciertos cambios estéticos. Algunos usuarios llegan a considerar necesario recurrir a programas externos para recuperar funciones previas o simplemente modificar el aspecto visual. Este pulso entre innovación y tradición sigue vivo: aunque desde Microsoft insisten en corregir los puntos débiles antes de 2026, muchos observadores continúan defendiendo la usabilidad clásica presente en versiones anteriores como Windows 10. La compañía encara así el reto de convencer tanto por fondo como por forma con su apuesta renovadora.